14 de septiembre de 2009

Bienes infinitos y escasez artificial

Ayer rebuscando por la Red información sobre la música y el Copyleft me topé por casualidad con un artículo de Enrique Dans que me llevó a otro en inglés de Jon Renaut "Infinite goods and artificial scarcity" (de ahí el título de esta entrada) donde a través de ingeniosa analogía explica con gran sencillez la situación actual de la industria de la música, del cine y de la publicidad. Además, entre otras cosas, te hace ver que si las canciones, las películas y los libros fueran gratis ninguna de estas industrias se vendrían abajo.

A raíz de leer todo esto me ha venido a la cabeza un proyecto de la Fundación Vía Libre (Argentina) que se llama MABI (Monopolios Artificiales sobre Bienes Intangibles) que me llevó a escuchar un podcast de FM La Tribu titulado "prohibido pensar, propiedad privada" (CC-by-nc-sa) donde se decía que los bienes materiales se están acabando en el planeta y el futuro de la industria está en los bienes intangibles. Os dejo una parte de la introducción de la publicación del Libro MABI: (PDF / html / tar.gz)

"Al mismo tiempo que contamos con redes sociales y herramientas como Internet que nos permiten crear, cooperar y compartir, somos testigos de reacciones seriamente regresivas. Demasiadas acciones cotidianas como compartir y guardar semillas, libros, programas informáticos, conocimiento y cultura, se están volviendo técnicamente imposibles o sencillamente ilegales para sostener los intereses de unos cuantos oligopolios que se reparten la riqueza de la humanidad. Detrás de todo esto hay un sistema de connivencia de algunas grandes corporaciones con algunos Estados que no dudan en promover marcos jurídicos dignos del gran sueño fascista del control absoluto."


He realizado la traducción del artículo "Infinite goods and artificial scarcity" que está en inglés y he intentado que fuera lo más fiel posible. Muchas gracias Jon Renaut por estas grandes ideas:



Estaba discutiendo con un amigo sobre este artículo, que hablaba de crear escasez artificial en vez de algo en abundancia infinita. En él se propone una analogía: ¿qué pasaría si tuvieramos los replicadores de comida de Star Trek?, ¿cualquier persona en el mundo tendría suficiente comida, y nadie tendría que pagar por ella? Entonces, ¿quién iba a quitar esta comida a los hambrientos? Mi amigo argumentó que eso sería horrible, quitar el trabajo a todos aquellos que trabajan en la industria alimetaria.

Desafortunadamente, no es una buena analogía. No hay un sustituto real para la comida, la gente tiene que comer. Tanto si quieres como si no, hay que considerar como comida el "high-fructose corn syrup" (ingrediente utilizado para dar sabor dulce a los alimentos, considerado por algunos como adictivo), ya que no se puede escapar a la necesidad de calorias para sobrevivir. Para hacer posible dicha analogía, se tendría que reemplazar completamente la industria de la música, o toda la industria publicitaria, por algo gratuito. Nadie está hablando de eso.


Una alternativa mejor a esta analogía sería si el replicador sólo hiciera tomates. Se podrían tener todos los tomates que se quisieran, éstos siempre serían perfectos y deliciosos, y siempre serían gratuitos. Esto dejaría a los agricultores del tomate fuera de combate. Pero por otra parte, estos agricultores del tomate podrían estar haciendo crecer otras cosas. ¿Y qué pasaría con el resto de la economía? Los restaurantes de pizza y pasta se encontrarían de repente con que el principal ingrediente de la mayor parte de sus platos es gratis. Ahora por el mismo plato, se podría cobrar menos o comprar ingredientes de mayor calidad, o incluso tener mayores beneficios. ¿Y si fueras realmente un famoso cocinero especializado en tomates? Tus servicios serían los más solicitados.

Y no solamente eso, además se necesitaría gente que llevase los tomates desde el replicador hasta tu mesa. Seguiría haciendo falta la persona que hierve y envasa los tomates, o la que lo corta y lo condimenta. Y para el resto de elementos alimentarios, aquellos que no están disponibles infinitamente, aún seguiría necesitándose gente que los produjera, procesara y que los distribuyera.

Esto es lo que está ocurriendo en la industria de la música, y lo que está comenzando a pasar en la industria publicitaria. Algunas partes de las industrias están dándose cuenta que sus funciones son obsoletas. Pero en vez de ver el dinero que pueden ahorrarse con la distribución digital, y estudiar en qué pueden invertir mejor su dinero, la industria está buscando nuevas leyes y normas para limitar el abastecimiento infinito para que el negocio pueda continuar como siempre.

Incluso si cada canción, libro y película fuera distribuido digitalmente gratis, la industria de la música, la publicidad y de las películas todavía serían necesarias. Seguirían haciendo falta editores, productores, comerciantes, y todo tipo de servicios que estas industrias han proporcionado siempre.

Lógicamente la gente no está buscando la abolición de todas estas industrias. Simplemente les están pidiendo que miren hacia el futuro y que cesen de intentar limitar el abastecimiento protegiendo modelos de negocio obsoletos.


(Imagen de Muffet - licencia Creative Commons 2.0 by)