5 de mayo de 2009

Internet: por una democratización de la cultura y del conocimiento

Primero de todo tengo que agradecer a María y Héctor por sus comentarios respecto al tema, y a Isma, por las 2 citas/aclaraciones que encontraréis más adelante. Gracias a eso, he podido plasmar mejor las ideas en está entrada sobre el importante papel que ha desempeñado Internet como herramienta para compartir y dar a conocer nuestras ideas, proyectos, críticas...
Por cierto, ayer ya entregué el borrador del trabajo fin de carrera (TFC) y no os podéis imaginar lo relajado que se queda uno después de eso, jaja. Bueno, espero que disfrutéis y que pase rápido la semana ;-)

La aparición de Internet se ha sabido aprovechar para poder dar una respuesta a una necesidad social, que buscaba participar en la vida cultural de una forma más libre y democrática. Paralelo a este espinoso camino, hay que nombrar al anquilosado Copyright, incapaz de adaptarse a las nuevas tecnologías que se están abriendo paso día a día. Definitivamente, la revolución que ha generado esta era digital junto a Internet, ha provocado que la gestión de la propiedad intelectual se haya quedado obsoleta y que la sociedad necesite urgentemente un nuevo modelo para regular todo este conglomerado cultural.

Este año se celebra el 20° aniversario del nacimiento de Internet, para recordar los orígenes de aquella idea que empezó a gestarse en el seno de una agencia americana para el desarrollo de tecnologías militares, a principios de la década de los 70. Es necesario destacar este hecho porque a lo largo de la historia, la aparición de determinados inventos relacionados principalmente con la comunicación, han supuesto, en mayor o menor medida, un importante avance para el hombre. No hay que olvidar, que la invención de la imprenta, el telégrafo, el teléfono o la radio, entre otros, supusieron en su momento toda una revolución que provocó significativos cambios en la sociedad.

Tampoco hay que pasar por alto, que aquel Internet de 1989, concebido esencialmente por Tim Berners-Lee y Vinton Cerf (1), no es el mismo que el de hoy día, y seguramente la forma de entender Internet en la actualidad, no será la misma que dentro de 20 años. Inicialmente, la red de redes comenzó siendo un espacio sólo con textos y textos, una web fija, pensada mayoritariamente para la publicación y donde la actitud del internauta era esencialmente pasiva. Sin embargo, con el paso del tiempo, la evolución de esta primera etapa nos lleva a una web en la que el usuario tiene un papel más activo, una web que tiene la capacidad de poder adaptarse mejor a los cambios constantes que caracterizan a la sociedad contemporánea.

Con esta metamorfosis aparece la web 2.0 (2), cuyo entorno promueve una actitud de participación y facilita unas herramientas que permiten aprovechar mejor las posibilidades de las nuevas tecnologías. Es entonces, cuando la comunicación deja de ser unidireccional, el intercambio y modificación de la información entre los usuarios está a la orden del día, generándose a su vez nuevos datos e instrumentos con la peculiaridad de estar al alcance de cualquier internauta. Este entramado estructural favorece la participación de los usuarios, los cuales pasan de ser un mero lector, espectador, a convertirse en los verdaderos creadores de contenidos, cuyo crecimiento se ve favorecido proporcionalmente al número de usuarios. En resumidas cuentas, la web 2.0 supone un salto en la interactividad, se fomenta el trabajo y el aprendizaje en equipo y todo ello de una forma libre.

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce, ya que Internet, como todas las cosas en este mundo, tiene su parte buena y su parte mala. Primordialmente, hay tres temas que allí donde van crean siempre controversia: la financiación de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), la gobernanza de Internet y la gestión de la propiedad intelectual. Concretamente habría que destacar los dos primeros puntos porque debido a su trascendencia, fueron temas centrales en la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información (CMSI), tanto en la del 2003 como en la del 2005, celebradas en Ginebra y Túnez respectivamente.

En estos encuentros internacionales se cuestionó, si la financiación de las TIC facilitaría a las personas de todo el mundo el acceso a las nuevas tecnologías, reduciendo así la tan conocida y aceptada brecha digital e impulsando a su vez, el desarrollo de la sociedad de la información. El otro punto polémico giró en torno a la gobernanza de Internet, cuyos pilares se asientan actualmente en el sector privado y en la Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números (del inglés ICANN), corporación vinculada al Departamento de Comercio de los Estados Unidos. Estas ideas fueron comentadas antes de la CMSI de Túnez por Ignacio Ramonet (3) durante un coloquio en Italia sobre “Ética y comunicación. Derechos e informaciones en el sistema global”, donde explicó además, que el actual mundo globalizado hace que las redes de comunicación tengan un papel estratégico vital, suponiendo un peligro para la democracia de Internet si ésta permanece controlada por un organismo no independiente.

El tercer y último punto en discordia, es la cuestión sobre la propiedad intelectual, de la cual hasta hace unos años nadie hablaba pero con la aparición de la nueva era digital, el tema ha empezado a cobrar mayor interés. Las nuevas tecnologías han cambiado y facilitado la forma de acceder a la cultura, pero por otra parte, parece ser que perjudica y pone en peligro los derechos de los autores. El problema reside esencialmente, en encontrar un equilibrio entre los intereses de la sociedad civil y el de los autores, evidenciando que el vigente marco jurídico está obsoleto y que la modificación del mismo se vuelve una tarea bastante peliaguda.

Finalmente, tras haber visto la evolución y los polémicos temas que plantea Internet, podemos dilucidar levemente las consecuencias de la postura que están tomando los ciudadanos, principalmente en la red de redes, y también nos puede aclarar, en parte, hacia dónde se dirige la sociedad contemporánea. Es evidente que cada día más, la tendencia de los internautas es la de compartir conocimientos e información de forma muy diferente, ya sea mediante un blog, un foro, una web o una red social, pero uno de los ejemplos más llamativos lo tuvimos con la aparición de GNU/Linux y la altruista “donación pública” del código fuente (aclaración: no todo el código fuente del Kernel Linux es libre). Algún caso más reciente, y ya de la mano de Internet, podría ser la aparición de Wikipedia o la reciente Biblioteca Digital Mundial de la UNESCO.

Posiblemente, la red de redes sea cada día más democrática, pero aún hace falta que esté al alcance de todos. ¿Realmente tenía razón George Bernard Shaw cuando dijo: "Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana e intercambiamos las manzanas, entonces tanto tú como yo seguiremos teniendo una manzana. Pero si tú tienes una idea y yo tengo una idea e intercambiamos ideas, entonces ambos tendremos dos ideas."?



Fotografía (autor): Schnuppe http://www.flickr.com/photos/kathi_in_berlin/489649071

(1) No confundir Internet como interconexión de ordenadores –que empezó en 1969, con WWW, que es básicamente el hipertexto (enlaces y páginas web), que ideó Tim Berners-Lee en 1991. Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_Internet

(2) Hay un mapa mental muy bueno en: http://es.wikipedia.org/wiki/Web_2.0

(3) RAMONET, Ignacio.La Voz de Galicia. ¿Quién Controla Internet? [en línea] 4 de octubre de 2005. Disponible en Web: [Consulta: 10 de abril de 2009]